A partir del 1° de septiembre entró en vigencia la Ordenanza Nº 1635/2025, aprobada por el Concejo Deliberante semanas atrás, que prohíbe la circulación y el estacionamiento de vehículos de tránsito pesado dentro del ejido urbano. El municipio difundió un comunicado oficial en el que advierte que comenzará a aplicar multas a quienes incumplan la norma.
El anuncio fue realizado a través de la Secretaría de Tránsito y Seguridad Ciudadana, acompañado de un mapa con las calles que delimitan la zona prohibida y un mensaje contundente: “Evite multas”. Según la disposición, solo quedan exceptuados los camiones que deban ingresar para carga, descarga, o en casos de asistencia de gomería o taller mecánico.
La medida generó un fuerte rechazo en el sector transportista. Muchos camioneros consideran que la advertencia de sanciones no resuelve el problema, sino que lo agrava, ya que no existen alternativas claras para el estacionamiento o la espera de unidades de gran porte en las inmediaciones de la localidad. “Nos ponen la amenaza de una multa sin ofrecernos una solución viable”, expresó un camionero a Sintonía.
La norma había sido votada en el Concejo Deliberante con mayoría oficialista, mientras que la oposición planteó reparos sobre la falta de consulta a los sectores afectados. Con la entrada en vigor, las críticas se trasladaron al terreno práctico.
En este escenario, el municipio dice priorizar el "ordenamiento" del tránsito urbano y el cuidado de la infraestructura, mientras que los transportistas sostienen que se los responsabiliza de manera unilateral. La aplicación de multas podría derivar en nuevos conflictos si no se habilitan instancias de diálogo y alternativas concretas para compatibilizar la actividad camionera con la vida urbana.





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