Más de 200 socios y nuevos proyectos marcan una etapa de consolidación del Centro de Jubilados local.
Tras la realización de la asamblea ordinaria, Mirta Borrachia fue elegida como nueva presidente del Centro de Jubilados y Pensionados de Monte Maíz, en el marco de una renovación parcial de la comisión directiva y la continuidad de un proceso de ordenamiento institucional iniciado hace más de dos años.
La asamblea, que originalmente estaba prevista para el 18 del corriente mes, debió ser suspendida por razones climáticas y se concretó finalmente en la noche del martes. En ese encuentro se produjeron cuatro reemplazos dentro de la comisión, con el ingreso de nuevos integrantes y la salida de otros por motivos personales y laborales.
Borrachia, quien ya venía desempeñándose activamente en la conducción de la institución, explicó que la presidencia quedó vacante y que su asunción responde a un proceso de trabajo sostenido. Recordó que, tras la pandemia, el centro atravesó una etapa crítica, marcada por la falta de balances, demoras administrativas y la interrupción de aportes estatales, lo que puso en riesgo su funcionamiento.
Según detalló, una de las prioridades fue regularizar la situación legal y contable de la entidad. Para ello se incorporaron nuevos profesionales y se avanzó en la actualización del estatuto, lo que permitió normalizar la documentación y reactivar el envío de fondos oficiales. “Hoy el centro está al día en materia administrativa y eso nos permitió volver a recibir aportes, aunque sean modestos”, señaló.
Actualmente, el centro cuenta con más de 200 socios activos. La cuota mensual es de $1.500, un monto que —según indicó la presidente— se mantiene bajo para no afectar a jubilados con ingresos limitados, aunque resulta clave para sostener los gastos corrientes.
Entre las actividades que se desarrollan diariamente se destacan talleres recreativos y de salud, varios de ellos financiados por la Provincia, además de la gestión local de trámites previsionales y sociales, evitando traslados a otras ciudades. El objetivo para este año es ampliar la oferta de talleres y garantizar una remuneración mensual estable para los talleristas.
En materia de infraestructura, Borrachia enumeró múltiples mejoras realizadas en los últimos años: refacciones en el salón principal, renovación de depósitos, arreglos en el consultorio odontológico, trabajos de pintura, compra de equipamiento y acondicionamiento para eventos. Parte de estas obras se financian con lo recaudado en las cenas comunitarias que organiza la institución, previstas en promedio cuatro veces al año.
De cara al futuro inmediato, uno de los desafíos es resolver un problema estructural en la vereda del edificio, que presenta hundimientos y requerirá intervención técnica.
El Centro de Jubilados atiende de lunes a viernes, de 8:30 a 11:30, y convoca a los jubilados y pensionados a acercarse ante cualquier consulta vinculada a talleres, trámites o servicios. “La idea es seguir avanzando paso a paso y fortalecer una institución que tiene más de 50 años en la comunidad”, concluyó la presidente.





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