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Aseguran que si se quitaran las retenciones al trigo no cambiaría el precio del pan


La hipótesis viene del análisis de las retenciones con la incidencia en el valor del pan. Según afirmaron se compensaría con el impuesto a las ganancias el monto de la recaudación total del Gobierno Nacional.


Días pasado el Ministro Kicillof al presentar las medidas de extensión y ampliación del programa de estímulo al pequeño y mediano productor  confirmó la apertura de las exportaciones de 500 mil toneladas de trigo de la zona de sur de la provincia de Buenos Aires. En conferencia de prensa explicó:”la medida no afecta los precios internos de la harina para el pan porque la calidad del trigo cosechado en esa zona es de baja proteína y no se usa para panificación”

Estas palabras confirman el firme convencimiento ideológico de este Gobierno que las “retenciones” fueron una herramienta importante para cuidar la mesa de los argentinos, cuando en realidad lo que lograron con este tributo distorsivo es que los 2 extremos de la cadena sean los perjudicados: el productor que cobra poco por el trigo –y por eso año a año se implanta menos superficie como veremos más adelante- y el consumidor que está pagando el pan más caro que en Inglaterra.

En esa misma reunión Kicillof expuso: “Esas retenciones o esos impuestos se usan para pagar jubilaciones, incluso para sostener la propia infraestructura que el sector usa, porque ahora buena parte de eso va a las provincias para gasto de infraestructura”.

"Lo primero que debemos aclarar que por lo que observamos luego de las inundaciones que sufrieron los productores de la Provincia de Buenos Aires, esa afirmación también es falsa. Lo segundo es que al ser este impuesto no coparticipable –unitario por ser un tributo “aduanero”- su reparto es discrecional, alentando favores políticos", explicó Néstor Eduardo Roulet, autor del análisis.

Roulet contiunúo además explicando que "con los valores actuales el productor en campo propio pierde dinero, en cambio al sacar las retenciones el productor empieza a ganar dinero, por lo que empezaría a pagar el impuesto a las ganancias, lo que serviría –aparte de la mayor actividad económica que pagaría otros impuestos en forma indirecta- para compensar lo que se dejaría de recaudar por retenciones".

"Ante este nuevo escenario positivo no hay que duda que se volvería a sembrar nuevamente las 6,3 millones de hectáreas, lo que nos produciría un aumento del impuesto a las ganancias de 363 millones de dólares compensando en un 100 % lo que se dejaría de recaudar por este tributo aduanero", destaca el informe. 

Para leer la nota completa de Néstor Eduardo Roulet ingresa aquí. Fuente:Infocampo